9 de julio de 2018

En vacances...


Aunque aún tengo pendiente compartir con vosotros varias cosas que hice a final de curso... (prometo que lo haré aunque sea a final de agosto), cuelgo el cartel de VACANCES. 
No porque realmente esté de vacaciones ya, nooo... Soy Jefa de Estudios y me paso casi todo julio en el cole preparando todo lo del próximo curso; pero, por eso y por descansar los findes y primeros de agosto... voy a dejar el blog aparcado unas semanas.



Volveré... ¡¡Y CON FUERZA!!

5 de julio de 2018

¡¡Atención alumnooooosss!!


Echo de menos entrar a clase y gritar: 
BONJOUUUUURRRR !!! COMMENT ÇA VAAAA ??

Pero bueno... un descansito no nos viene mal a ninguno. 

Hablamos de que os prepararía en el blog algunas "cosicas" para que os entretengáis y no os olvidéis de LE FRANÇAIS. 

¡Ahí van!

Para los de 5º de Primaria, aquí veréis todos los contenidos que hemos trabajado este año:



Para los de 6º, igual. Aquí podéis echar un vistazo a todo lo hecho en clase:



Además, si os apetece realizar actividades interactivas, en este enlace podréis encontrarlas:



¿Te gustaría leer



O si queréis hacer manualidades,...:




Pero, sobre todo,... no te olvides de JUGAR, REÍR, DISFRUTAR DE LA FAMILIA, ESTAR CON LOS AMIGOS, DESCANSAR, INVESTIGAR, LEER,... 

Sé feliz 
(en verano o en invierno). 

4 de julio de 2018

Lecturas para profes


Después de varios mensajes donde algunos me preguntabais recomendaciones de libros para este verano, voy a compartir mi lista de libros que me encantaría leer este verano (aunque luego con el lío... tengo que elegir entre dos o tres). Algunos son actuales y otros menos... Ya hice una pequeña lista hace dos años (¡madre mía cómo pasa el tiempo!), hoy repito la idea.

Como otras veces, para facilitaros la búsqueda, os añado el enlace a los libros a Amazon ;-)

1. EDUCAR EN EL ASOMBRO: y la pregunta que se hace en la portada es ¿cómo educar en un mundo frenético y superexigente? Me parece muy interesante la temática puesto que se plantea el aprendizaje como un viaje que nace desde el interior de la persona y plasma la realidad de que muchos niños se están perdiendo lo mejor de la vida: descubrir el mundo. Me parece interesante...




2. REDUVOLUTION: HACER LA REVOLUCIÓN EN LA EDUCACIÓN. Se tratan conceptos como dejar de evaluar para pasar a investigar, habitar el aula, cambiar las dinámicas de poder, etc. Se apunta la necesidad de ejecutar una transformación real en los espacios educativos, algo de lo que me gustaría aprender más. 




3. ESCUELAS CREATIVAS, del gran Ken Robinson. Éste es uno de los que sí o sí tengo que leer. Como siempre, este autor nos ofrece soluciones innovadoras y revolucionarias para transformar un sistema educativo que no funciona. 



4. LAS ESCUELAS QUE CAMBIAN EL MUNDO, de César Bona. Queramos o no, César Bona es uno de los culpables del boom que se está produciendo desde hace un par de años en la transformación metodológica en materia de educación. Me leí el primer libro y me gustó mucho el cariño con el que hablaba de la labor docente, así que me apetece también éste.



5. GAMESTORMING. Este libro contiene 83 juegos innovadores, inconformistas y generadores del cambio. Se basan en las metodologías ágiles y aunque está enfocado al ámbito empresarial, se puede aplicar de forma eficaz en el aula. Es una recomendación de Clara Cordero, experta en gamificación a la que sigo mucho. 



6. COACHING EDUCATIVO. Éste es uno de los primeros de mi lista. Estoy deseando saber más sobre el desarrollo del autoconocimiento y del conocimiento de los demás aplicándolo hacia el objetivo de mejorar el trabajo en equipo. Una gozada... Me interesa mucho la parte de Coaching en Educación. 




Aunque hay docenas de lecturas interesantes, he seleccionado éstas. 

No dudéis en dejar un comentario con más recomendaciones. ¡Nos ayudamos entre todos!



30 de junio de 2018

Sí, soy un docente emocional


Después de once años trabajando como docente, este año ha sido un curso lleno de reflexiones y cambios en mí como persona. Reflexiones que quiero compartir hoy con vosotros...

Imagen de Pixabay

Nuestro trabajo como docentes es especial; especial porque tenemos la suerte de trabajar con personitas en crecimiento a las que ayudamos en la formación de su personalidad y con las que intentamos que se introduzcan en la sociedad de hoy en día de la forma más positiva, apta y sociable. Tenemos en nuestras manos la educación de cientos de adultos del futuro y que, una situación determinada en el presente, puede cambiarles totalmente en su andadura en solitario. 

Acompañarles en ese tránsito es maravilloso y es un regalo.

Imagen de Pixabay

Estas últimas semanas han sido muy duras por muchos motivos (como casi todos los junios): tristes porque alumnos a los que has visto crecer cierran una etapa de su vida en el cole y se marchan. Se van a seguir creciendo como personas y a continuar su vuelo fuera de aquí. Echaré de menos ser el respaldo y la protección de cada uno de ellos. Es precioso cuando uno de tus alumnos te busca para que le ayudes, por una preocupación o por un problema. Sentir que soy importante para él y que me necesita, hace sentirme imprescindible (aunque nadie ni nada lo sea realmente) y me crea una gran responsabilidad, como si fuera un superhéroe: un gran poder conlleva una gran responsabilidad. 

El que pueda dejar el amor fuera del aula que me explique cómo lo hace. No puedo evitar querer a mis alumnos, pero lo que se dice querer, y no me siento menos profesional por ello. Quererles no significa que la evaluación que les realizo no sea objetiva, que no les riña o charle con ellos seriamente cuando no hacen algo bien, que no me enfade si uno de ellos hace daño a alguno de sus compañeros, que no les imponga alguna sanción si tienen un acto de irresponsabilidad,... pero ese amor que siento por ellos también me hace emocionarme si hacen algo bien, alegrarme cuando evolucionan y mejoran en sus relaciones, llorar si pasan por un mal momento, sentirme más orgullosa todavía si se superan a ellos mismos,... 

Imagen de Pixabay

No sé separar la parte emocional de la profesional en mi trabajo. No sé. No sé hacerlo porque en mi trabajo me emociono, lloro, río, me alegro, me entristezco, me enfado, me entusiasmo, etc. Tenemos un trabajo emocional, por eso me considero un docente emocional.

En el colegio se crean relaciones personales, entre alumnos, docentes, alumno-docente, familia-docente, etc. Bajo el techo de ese edificio pasan millones de emociones diariamente y el que me juzgue por dejarme llevar por ellas en alguna ocasión, lo único que puedo decirle es que me da pena. Pena porque es maravilloso sentir todo esto. 

Tengo la suerte de que mi trabajo me llena. Hace que mi corazón vaya más rápido cuando empiezo mi primer Escape Room, hace que mis ojos suelten lágrimas cuando un alumno me dedica unas palabras bonitas, hace que me quede despierta entusiasmada hasta las tantas preparando una actividad para el día siguiente, hace que pueda aparcar en un lado del cerebro aquello que me hace sentir mal y tener fuerza para jugar un partido con mis alumnos, hace que sonría al encontrarme con compañeros por los pasillos aunque esté triste, hace que me olvide de todo lo de fuera cuando entro al aula y veo sus caritas expectantes, hace que parezca una loca cuando un compañero me propone una gran idea para llevar a cabo,... hace todo eso y más.

Soy un docente emocional. Emocional porque soy de esas personas afortunadas que pueden decir que en mi trabajo tengo amigos. Amigos de verdad. Me tocó la lotería del destino y tengo a grandísimas personas a mi lado: maestros de aula y de vida, maestros que me hacen crecer y aprender de mis errores, que me hacen llorar de alegría, a los que me gusta mirar en silencio porque aprendo de ellos con cada gesto,... Amigos que, con sólo mirarte, saben si necesitas un abrazo. Maestros de profesión y maestros por naturaleza. Y no sé cómo dejar fuera del colegio estas emociones. De verdad que no sé. 

Imagen de Pixabay

Cuando una compañera con la que compartes nueve años de trabajo, con la que has crecido a nivel profesional, personal y humano, se va de tu cole... perdón, se va de su cole... es un momento muy triste. Y lloro, claro que lloro. Y me emociono, claro que me emociono. Y me da miedo, ¡claro que me da miedo!

Si alguien sabe cómo no coger cariño a las personas con las que convives diariamente y cerrar tu puerta del corazón para que no pasen, que me lo explique

Porque yo no sé... porque yo soy un DOCENTE EMOCIONAL.



21 de junio de 2018

Mi primer Podcast, ¿te apetece oírlo?


Hace varias semanas contactaron conmigo unos estudiantes de un Máster de la UNED que están haciendo un estudio sobre docentes que comparten en redes sociales y que usan metodologías innovadoras. 

Colaboré con ellos realizando un Podcast que han compartido en su blog. Hacía tiempo que me apetecía grabar uno y aproveché esta oportunidad (o excusa...) para reflexionar sobre mis clases y mi metodología (porque a veces me hace falta ordenar mis ideas, jejejje...). 

Mañana terminan las clases lectivas en mi cole y por este motivo me gustaría cerrar el calendario lectivo con este Podcast, reflexionando sobre mis clases y partiendo de ello para mejorar en el próximo curso. 

¿Te apetece oírlo? 

(la mejor parte es en la que hablan mis alumnos)



No dudes en dejarme un comentario con tu opinión.

18 de junio de 2018

Juego que os va a encantar tanto como a mí (seguro que sí)


Durante estas últimas semanas he estado llevando a cabo juegos con mis alumnos que ya han pasado a ser de mis favoritos (hasta que encuentre otro nuevo!! Jejejejej). 

Los que siguen mi cuenta de INSTAGRAM (que por cierto, te recomiendo que sigas), ya habrán visto algo... pero hoy voy a contar cómo ha sido uno de ellos.

Con mis alumnos de 6º de Primaria, he realizado la actividad: 

EL BOLO LANZATORIO 

Versión del "folio giratorio" (me ha ayudado a bautizarla así un docente al que admiro: José Blas García). 
Es superdivertido. Se trata de una actividad cooperativa en la que los alumnos responden a preguntas, pero de una forma distinta.


Aproveché lo trabajado sobre la JOURNÉE para ir haciéndoles preguntas como: à quelle heure tu te léves ? à quelle heure tu arrives à l'école ? Etc. 

Todos empezaban a escribir la primera respuesta en un folio. 



Después, arrugarían ese mismo folio hasta hacer una bola de papel y... a la de tres, ¡¡lo lanzarían por toda la clase!! 


  ...a la de tres (otra vez), ¡cogerían una bola de papel! Y abrirían el folio para leer la respuesta de su compañero y escribir la respuesta de la siguiente pregunta en él. 


Así varias veces:



Una vez realizado varias veces, los alumnos debían abrir la última bola de papel y corregir o mejorar todas las oraciones que habían escrito sus compañeros.



¡Se lo pasaron bomba!, 
pero... bomba bomba, jajajjaj...

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